jueves, 7 de abril de 2016

El duen-de los olivares, un libro enigmático


Una vez más un libro elige al lector. Un puesto de libros de ediciones baratas, en un centro comercial, y buscando, entre ellos apareció un extraño libro titulado El Duen-de los olivares, su autor Oriente Gal-lo Ruídarz. Su portada era atrayente, muy simbólica. La descripción de la contraportada lo describe como una "obra autobiográfica mítico-filosófica (...) su autor poeta y filósofo andaluz autodidacta, encubre su rostro bajo la máscara del seudónimo..." ¡Otra atrayente curiosidad! Un seudónimo... Quién será esta persona que cuenta sus vivencias de la infancia en un pueblo andaluz, en el campo, sus visiones, sus charlas con los árboles, con lo invisible... Una obra profunda y sencilla a la vez, llena de recuerdos, añoranzas, sabiduría.

Aquí algunos fragmentos de esta enigmática y bella obra:


Dibujo del mismo autor


"El gigante Humano, preso de la gravedad terrestre -materializado- y, por supuesto, enfermo de ignorancia y de locura, no prosigue su camino por los astros como fuera su deseo y es su destino; aunque sabe que viene de muy lejos y por eso muy lejos ha de ir: en él hay una fuerza oculta que le induce a ello, una prueba más.

Sí, está enfermo de ignorancia y de locura y su horrible enfermedad lo desune y lo indispone entre sus células (...) ¿Pero quién conduce su fatal destino? ¿Depende este gigante de su voluntad? Este gigante humano es todo un Dios, y como tal, consigue todo cuanto se propone, porque en él está la fuerza cósmica, su colaboradora natural, que colma la medida de cada uno de sus pensamientos, del más ruin al más sublime. Esa fuerza es como su planta, ¿y dónde va la fuerza de la planta sino a su grano? (...)
Sin embargo, se cree sin elección, y sólo tiene voluntad para hacia abajo. Ama sólo este mundo, razón por la que en él se queda: el hombre está donde su corazón.

Antes el gigante Humano navegaba por el Cosmos en espíritu, que es lo que era en un principio, y descubría sus secretos verdaderos y profundos (...) Hoy también intenta remontarse; mas quiere hacerlo con las alas materiales -con sus propias cadenas hechas alas-, y por eso no irá lejos; pues la materia es la cáscara-prisión del Universo, la roca, la Cruz en la que está clavado".

"...Al observar a la muchedumbre de personas que van y vienen de continuo hambrientas y sedientas, asustadas y nerviosas, que repiten palabras, gritos, gestos, voluntades egoístas; que buscan y no encuentran; que saltan corren, se retuercen y enloquecen; que necesitan siempre un algo...; de ahí, digo, que ya sepamos lo que es: es que en su interior el Niño está desamparado (sin padres); es decir, que su equilibrio o ritmo universal yace deshecho ; su centro místico, perdido; su lazo con el Todo, roto. Y por eso las llamamos excéntricas a esa personas, desequilibradas o posesas- aunque nadie está libre por completo de pecado.

Somos hijos del orden celestial, de la Paz y de la Luz del Universo; (...) y nos prueba a la vez lo mucho que perdimos al perder ese orden, esa paz y esa luz del Universo; que por eso hemos caído".

"¿Qué se enseña en las escuelas hoy? Un conocimiento somero y egoísta, irrespetuoso, intrascendente y frío de la Naturaleza- como si en lugar de nuestra Madre, se tratase de un enemigo que en el campo de batalla hay que derrotar y someter para arrancarle los despojos-. Pero ella es toda la fuerza, la Fuerza que sólo cede ante el Amor..."

"La conciencia es la Voz con la que Dios nos habla desde dentro".


"Está claro que. Al desaparecer estos pilares filosóficos básicos, verdades esenciales, de nuestra ingrata civilización materialista, ella se viene abajo, herida de muerte, igual que el edificio al que le extirpan los cimientos. El sabio sabe que vivimos en un mundo hecho de paja, papel y viento".

El anciano de los días. W.Blake
"Anhelamos de manera inconsciente los caminos luminosos del Regreso, regresamos sin saberlo a la Patria Prometida, desde una misteriosa Voz nos recuerda nuestro origen. Somos hijos de la Luz y la Luz busca la Luz..."

"Esta estancia que descubres con los ojos de tu alma, este lugar ignoto de ti mismo a donde van los Santos y los Místicos por sus divinos éxtasis, no es ninguna fantasía ni ningún sueño, sino todo lo contrario: un despertar. El sueño, el dormir de la consciencia, la muerte, está ahí abajo con tu cuerpo. Aunque no hay en el sentido literal de la palabra, muerte, azar ni caos en la Creación"

Imagínate por un momento ciudades monstruosas y podridas en cuyas casas no penetra nunca la grandiosa faz del astro rey ni el viento limpio. ¡Imagínate a diez millones de personas recluidas a la sombra voluntariamente en la mayor prisión del mundo!... Y mucho más se ha descender mientras los descendientes sigan llamando a su ascenso civilización. Ellos han de llenar el valle con sus lágrimas, pues ya se lo han propuesto, y han de llenar también consigo mismo las fauces negras del abismo. Pero mi propósito hoy es hablarte de los pobres niños que habitan esas ciudades... Imagínatelos por miles y millones, siempre presos, con lo amantes de la libertad que ellos son, sin poder ir más allá de su casa al colegio, o al trabajo y viceversa. ¡Y qué casas, y qué colegios, y qué trabajos...! A esos niños se les administra cada día su ración diaria de droga cultural, o de trabajo.
Ya universitarios esos jóvenes se desenvuelven muy bien entre librotes, cuadernos... Y los hay que hasta se sienten orgullosos de sus prendas, pues ¡qué demonios! ¿acaso no son ellos los abanderados de la civilización? Pero el orgullo es un mal signo: es el sentimiento de defensa instintiva en pro de aquello que intuimos falso.
¡Lástima que más tarde al levantar la mirada al cielo cubierto por el negro sudario de la contaminación, no puedan ver los astros que estudiaron- y que inconscientemente siguen viendo en sus recuerdos de otras veces- ¡Lástima que llegados hasta el río, siempre limpio y querido desde mil generaciones anteriores, lo encuentren pestilente, cenagoso y muerto; que cuando vayan a dormir el ruido de mil monstruos venenosos, absolutamente dueños de las calles y las plazas, los días y las noches, no los dejen! ¡Lástima que la ciudad de la que forman parte, su ciudad, no sea más que una jungla de salvaje intereses materiales... Ese gran enemigo tiene un nombre muy sonoro, se llama Civilización, de la que ellos son los hijos predilectos...
Engañados de haber besado, sin saberlo el ídolo de oro, bronce y barro; de haberse ilusionado en la espantosa Torre de Babel que se les viene encima...”

"Sin amor no existiría la vida de los hijos ni ninguna otra vida, igual que sin la vida no existiría el amor. Amor y vida son la misma cosa: la Voluntad ordenadora del Señor".

"El espacio es el campo, siempre abierto, que la luz alumbra; el órgano vibrante, el pecho henchido del Señor que canta la balada de los astros infinitos. 

El secreto del Poder universal está en Ahura-Mazda, el Fuego de los magos persas, que a su vez es el Espíritu en acción o Voluntad divina".







"El niño al dejar las otras dimensiones y presentarse en ésta,lejos todavía del artificio y la superfluidad, no sabe hablar y sí sentir: llora, ríe y, si acaso, canturrea algún sonido gutural simbólico. De donde se deduce que el sentimiento es el único don innato que tenemos permanentemente, y que por tanto compartimos además con animales, vegetales y hasta con minerales. Y es que lo esencial y trascendente es inefable (...) que no se deja ver ni razonar por nadie, ni siquiera sentir, excepto por los niños, por los grandes artistas y los místicos en cuyos ojos hay un agua ardiente reveladora y misteriosa..."

"La vida pura es ante todo sentimiento. Ahora bien: ¿quién siente y vive más que un niño?"

Por eso mismo un niño ve una flor y, como los insectos, se siente atraído; y es que los tres, insecto, flor y niño, tienen un pariente próximo común: la misma Fuente cristalina".


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