jueves, 23 de agosto de 2018

El Peyote y su tradición el las culturas nativo americanas



A lo largo de un lapso de casi diez mil años, dentro de muchos grupos se desarolló la antigua forma chamanística de la religión, en la que una persona especialmente designada, servía de intermediación entre el mundo visible y el invisible, como señor de los espíritus y curandero. Las plantas alucinógenas, incluyendo al peyote, figuraban en el arsenal de herramientas con las que el chamán franqueaba la brecha entre el mundo de los espíritus y el de los humanos.
Las plantas mismas tienen sus propios espíritus,  y el chamán o curandero (hombre que cura) es capaz de manipularlas para provocar curaciones; estos espíritus de las plantas les permiten trascender las limitaciones de los seres humanos normales y ascender hasta el reino de lo sobrenatural.

Durante los siglos XVII y XVIII, los exploradores y misioneros  españoles penetraron en las más remotas regiones de México, y entraron con frecuencia en contacto con grupos aborígenes americanos que habían vivido ailados durante largo tiempo. Fue así que descubrieron que el peyote y otras plantas psicoactivas  eran elementos de gran importancia en la vida religiosa y social de estas comunidades.

Distribución natural de las dos especies de peyote, lophophora williamsii (línea de rayas) y L. diffusa (al norte de Querétaro)



Los huichol participan en diversas ceremonias rituales. El peyote está siempre presente en las creencias  y tradiciones  de los huichol, y desempeña un importante papel en numerosas ceremonias, especialmente las que giran alrededor del peregrinaje para la recolección de la planta sagrada. El peyote es importante porque unifica  a la  familia  y a los miembros de la comunidad. Sirve a una  finalidad cultural, ya que insufla y refuerza la idea de que las creencias y los valores culturales son importantes, como también lo es la visión del mundo compartida por la colectividad.

Los huichol creen que el maíz, el venado y el peyote son una y la misma cosa. Los huichol creen que el dios venado dejó las plantas de peyote con sus huellas, cuando apareció por primera vez en la región donde crece este cactus.

Según su tradición el peyote es para aprender. En el mes de octubre parten en un viaje sagrado a Wirikuta, la tierra donde crece el peyote. El éxito del viaje asegurará el crecimiento de su maíz, sus hijos,la naturaleza toda.  La excursión, de unos 500 kilómetros es a una zona próxima a Real de Catorce, en el estado de San Luis Potosí.

El mito huichol que describe el descubrimiento del peyote explica también otra parte del ritual de Wirikuta:

Hace mucho tiempo, cuando los antepasados de los Huichol llegaron a la región donde crece ahora el hi´kuli (peyote), vieron un venado, y le permitieron dar cinco pasos, cuando desapareció. Cuando se acercaron al rastro, las huellas, descubrieron que cada huella era un hi´kuli.

San Luis Potosí."Actualmente, Wirikuta es un Santuario Mexicano que no goza de la protección que requiere. Al decir Santuario quiero dar a entender la idea de que, esta región, ubicada en el altiplano central mexicano, es un lugar de peregrinaje sagrado por parte de grupos indígenas y mestizos mexicanos, además de ser una región con exhuberante fauna y flora silvestre: es una de las regiones con mayor biodiversidad de cactáceas del mundo! En Wirikuta convergen riqueza cultural y biológica de suma importancia para los mexicanos, por un lado, la riqueza natural mexicana, tal como lo son TODAS LAS ESPECIES DE CACTÁCEAS MEXICANAS, es un patrimonio ¡no sólo de los mexicanos sino de la humanidad entera!.. Imagen y texto extraido de la página Mexicactus


Cuando los buscadores encuentran el peyote comienzan a recolectarlo alrededor del "venado moribundo" (anteriormente clavan alredor de las plantas cinco flechas), mientras rezan para que no se enoje, ya que han traido ofrendas de tabaco, agua y tortilla. Con sumo cuidado, el líder limpia el suelo por debajo del cactus, y corta éste por la base, de modo que una parte de la raíz quede en tierra y pueda volver a crecer.

La excursión de recolección de plantas de peyote puede durar hasta tres días y cada noche hay una celebración. Caminando alrededor del fuego, llorando y dando gracias por la protección recibida.

Para los tarahumaras, al igual que los huichol, el peyote siempre fue importante. El peyote junto con otros cactus, era altamente venerado y le dedicaban complejas ceremonias. Los tarahumara no sólo beben la infusión de peyote molido para tener salud y larga vida y para purificar cuerpo y alma, sino que además lo chupan y luego lo aplican externamente  para tratar mordeduras de víbora, lesiones y heridas, quemaduras, fracturas y reumatismo.

Una vez que están en la zona de recolección, los tarahumaras plantan una cruz y alrededor de ella colocan la primera cosecha de peyote. Esa noche los peregrinos encienden una hoguera al lado de la cruz y danzan. La cosecha dura varios días, los tarahumaras afirman que el peyote canta bellas canciones mientras ellos están en el campo, para ayudarles a encontrarlo.




En México hay otros grupos de aborígenes americanos que también  tiene una larga historia y tradición del uso del peyote. Los cora, que también habitan la región occidental de México.
El peyotismo se difundió hacia el norte y entró en lo que hoy son los Estados Unidos a través del Río Grande, antes del siglo XIX. Fue de los  pueblos del norte de México de quienes los aborígenes americanos aprendieron a usar el peyote.  Este conocimiento produjo un nuevo culto religioso panindígena  que finalmente se extendió hacia el norte hasta Canadá.

Tradiciones de los aborígenes estadounidenses

La mayoría de las tribus en las que se practica la religión del peyote tiene por lo menos un relato tradicional de su origen. Algunas de estas historias relatan una experiencia  en la que un miembro de una partida de caza se pierde. Por lo general, una fuerza espiritual llamada Peyote acude en ayuda del joven, o una muchacha, que se escuentra en grave peligro o es presa de una grave aflicción. En algunas versiones el individuo llega incluso a morir. Después de su muerte es transportado a un reino espiritual, donde se le enseña el mensaje de Peyote, después de lo cual es devuelto a la tierra para que pueda enseñar la nueva religión a todos. Fue así que desde la tierra surgió una fuerza espiritual que tomó la forma de una planta que cura y enseña. En estos relatos también hay otros aspectos-soledad, hambre, sed, desesperación- En una narración de Elk Hair, un profeta delaware, una joven se perdió y descubrió el peyote, justo cuando ya estaba desfallecida después de vagar varios días sin comida ni bebida, se dispuso a morir, cuando se le apareció el espíritu de la planta, que así le habló:

"-Soy yo, Peyote. Ahora puedes beber de esta agua. Hace mucho que no comes ni bebes. Bebe esta agua y te sentirás bien. Cuando vuelvas  con tu gente, muéstrales lo que tienes en la mano izquierda. Es mi poder, puesto allí por Dios. Usalo de la manera que yo te enseñaré. Usalo para mantenerte bien y no sufrir en este mundo. Puedes comerlo o beberlo".

 Otra versión del relato de la excursión de caza de un indígena winnebago, llamado Albert Hensley cuenta de un cazador perdido perteneciente a los Apache que fue a cazar a las montañas y se perdió. Por tres días vagó sin agua ni comida. Debajo de un árbol decidió morir cuando sintió que algo fresco tocaba su mano, se lo llevó a la boca y lo comió. Después mientras permanecía tendido en tierra, un espíritu sagrado entró en él y tomando el espíritu del indio, allí vio un hombre que le habló así:

"Yo te he hecho atravesar todo esta padecimiento porque si no lo hubiera hecho no me hubieras conocido, fue por esta razón que yo puse santidad en lo que has comido. Mi Padre me lo entregó y a mí me fue permitido colocarlo en la Tierra.  También me fue permitido traerlo de vuelta y entregárselo a otros indios. Yo deseo que se extienda hacia el norte. Ustedes indios, pelean entre sí y con el propósito de detener esa pelea para que puedan estrecharse las manos y compartir la comida, que estoy dándoles su peyote. Ahora ve donde está tu pueblo y enséñales todo lo que te he dicho. Ve a tu pueblo del Norte y enséñales. Yo he puesto mi santidad en esto que tú comes. Lo que mi Padre me dio, eso he puesto en su interior"

El verdadero origen  del moderno peyotismo dentro de los Estados Unidos  es aun cuestión controvertida, pero hacia 1770 el peyote y el cristianismo eran ya conocidos por los apache mescalero y por los lipan. Los apache lipan interactuaron posteriormente con los kiowa, comanche y otras tribus de Oklahoma. Desde este centro occidental, la moderna religión del peyote evolucionó y se difundió en todas las direcciones.
Es notable que el moderno ritual del peyote  sea tan similar entre las numerosas tribus de los Estados Unidos, y que al parecer todos los  grupos se apoyen fuertemente en la teología y el ritual fijados por los apache lipan y posteriormente tansmitidos a los comanche y kiowa.

 La religión del peyote comenzó  a atraer a miembros de las diversas tribus de las llanuras que estaban siendo sometidas y ubicadas en reservas. Estas gentes independientes que alguna vez habían sido nómadas, fueron obligados a convertirse en agricultores que dependían de los euroamericanos para su subsistencia, con frecuencia deficiente. Se prohibieron todos los ritos indigenas. A muchos amerindios el sistema económico capitalista y competitivo les resultó culturalmente incomprensible.

Para entender por qué el culto del peyote  atrajo tanto a indígenas americanos durante ese período de caos  y tragedia es importante tener algún conocimiento de las creencias religiosas de las tribus de las llanuras. Muchas tribus creían que la comunicación con un ser supremo o el reino espiritual, se realizaba a través de fuerzas espirituales que eran por lo general plantas, animales o fenómenos naturales.
Fue así que los aborígenes encontraron en el peyote un medio de expresión religiosa por la cual podían identificarse. El peyotismo contribuyó a la resolución del conflicto entre culturas, concretandose un ceremonial religioso que brinda hospitalidad, consuelo, bienestar, seguridad y curación. El término "medicina" tal como es usado por los indigenas americanos tiene connotaciones sobrenaturales y  las virtudes medicinales atribuidas al peyote se basaban tanto en las visiones que inducía.


El primer uso que la mayoría de los pueblos indígenas de América del Norte  dio a las plantas sagradas fue religioso y al mismo tiempo medicinal,  porque religión y medicina  nunca han estado separadas. En la mayoría de las ceremonias religiosas se usa el peyote como remedio, se le da un uso terapéutico.




La moderna ceremonia del peyote es característica de la Iglesia Nativa Americana, la ceremonia en Estados Unidos y Canadá tiene una organización social y no estrictamente tribal.
La ceremonia moderna del peyote  es una reunión que dura toda la noche, en la cual los participantes se sientan dentro de un tipi u otra estructura, frente a una fogata y a un altar en forma de media luna. La ceremonia consta de cuatro partes: orar, cantar, comer peyote y entregarse a una serena contemplación. Las plegarias, las canciones y la contemplación silenciosa, junto con los efectos del peyote llevan con frecuencia a revelaciones personales. Esas revelaciones se presentan en forma de visiones y de mensajes audibles que se originan directamente en Peyote o en el Gran Espíritu. Muchas veces Peyote habla con los participantes  y les promete el perdón de sus pecados; los fieles confían en que gracias a Peyote superarán sus dolencias, tanto físicas como espirituales, ya que él es "el consuelo, la curación y la guía para nosotros, pobres indios"

Las reuniones del peyote pueden ser convocadas por diversas razones y casi por cualquier persona. El motivo más frecuente  para una convocatoria  es que haya que curar a una persona, también se realizan reuniones para agradecer una curación, para rogar por el bienestar de los seres queridos  que se encuentran lejos, para celebrar festividades o para bendecir o ayudar a alguien que tiene un problema.



Hay cuatro oficiantes  que presiden la reunión y ayudan a dirigirla: el Guía, el Tambor Mayor, el Guardián del Cedro y el Jefe del Fuego. En cuanto a los objetos que componen la parafernalia de la ceremonia son: un tambor de agua, un sonajero de calabaza, un silbato de hueso de águila, un gran atado de ramas de artemisa, diversas plumas, incienso de cedro, una bolsa de tabaco, chalas de choclo.




 Es interesante notar que los peyotistas declaran que no desean tener visiones durante las reuniones a menos que esas visiones desemboquen en una "experiencia de revelación", ya que una visión corriente  es por lo general terrorífica y desagradable, mientras que la visión de revelación es estremecedora y gratificante. Los individuos afirman que experimentan inspiración, protección, poder, profecía y salvación.

El simbolismo del peyote acusa también una influencia cristiana. Una de las afirmaciones más interesantes es que "Peyote fue enviado a los indios y que después Jesús fue enviado a los blancos con el mismo propósito. Pero los judíos en su ignorancia, mataron a Jesús, de modo que a los cristianos sólo les quedó la cruz. Los indios, en cambio, nunca mataron a Peyote, con el resultado que aún lo tienen". Los miembros de la Iglesia Nativa Americana creen que Jesús, como Peyote, es una fuerza espiritual. También tiene gran importancia para algunos americanos nativos el hecho de su fuerza espiritual esté representada por una planta: "Peyote es el Cristo de los indios. Ustedes, los  blancos, necesitaban un hombre para que les enseñara el camino, pero nosotros , los indios, siempre fuimos amigos de las plantas y las comprendemos. Así que Peyote vino a nosotros, y no a los blancos".

Las canciones dedicadas a Peyote son únicas y muy importantes para los peyotistas. Una canción es como una plegaria y tiene mucho poder, por lo tanto los americanos nativos creen que no se debe cantar una canción más que en el momento adecuado. Las canciones son un don de Peyote y deben ser veneradas.Estas canciones rituales tienen un aspecto fascinante: contienen numerosas sílabas sin sentido.

Para muchos nativos americanos, la ceremonia del culto del peyote tiene una influencia considerable, ya que ofrece"oraciones para su alma, comida  para su estómago, salud para su cuerpo, prestigio y expresión de su personalidad. Y hasta cierta forma suaviza el permanente sentimiento de pérdida cultural". La ceremonia forma parte de una religión seria, válida y significativa:  una fe exigente, moralista, que requiere involucrarse emocional y físicamente. La ceremonia misma, nos dijeron los navajo, es un medio o una herramienta para que los fieles puedan encontrar a Dios y armonizarse con él por medio del uso sacramental del peyote.

Texto extraído del libro Peyote, el cactus divino. Autor Edward F. Anderson





Antonin Artaud, a finales de los años 30, convivió con el pueblo tarahumara, pueblo que quiso conocer en  busca de una Verdad, como él mismo dice, verdad que  la civilización moderna ya no poseía y los tarahumaras aún conservaban como guardianes de un conocimiento ancestral. Según sus propias palabras: "Mi deseo más ferviente era acercarme a la verdad, no creía que sin ayuda del peyote se pudiese alcanzar todo lo que se nos escapa y de lo cual el tiempo y las cosas nos alejan cada vez más" En este entorno, es iniciado en los ritos del Peyote o "Ciguri", de sus notas se editó el libro titulado Los Tarahumara.

"El Rito de Ciguri es el rito de creación, que explica cómo son las cosas en el Vacío y éste en el Infinito y cómo salieron de él en la Realidad y se hicieron. Y acaba en el momento en que por orden de Dios han adquirido Ser en un cuerpo."

"En todo hombre existe un antiguo reflejo de Dios en el que podemos contemplar todavía la imagen de esa fuerza de infinito que un día nos arrojó al interior de un alma y esa alma al interior de un cuerpo, y el peyote nos ha conducido hasta la imagen de esa Fuerza, porque Ciguri nos relcama hacia sí"

"Toda la serie de lúbricos fantasma proyectados por el inconsciente pierden su poder de engañar al aliento verdadero del HOMBRE., por la sencilla razón de que el Peyote es el HOMBRE no nacido, sino INNATO, y alerta y afianza la conciencia atávica y personal. Esta sabe lo que es bueno para ella y lo que no le sirve; y por lo tanto, los pensamientos y los sentimientos que puede acoger sin peligro y con provecho y los que son nefastos para el ejercicio de su libertad. Sabe, sobre todo, hasta dónde llega su ser y hasta dónde no ha llegado todavía (...)

Pues en la conciencia existe lo Maravilloso con lo que traspasar las cosas. Y el Peyote nos dice dónde está y a consecuencia de qué concreciones insólitas de un soplo atávicamente reprimido y obturado puede lo Fantástico formarse y renovar en la conciencia sus fosforescencias..."

"Las cosas no son como las vemos y las sentimos la mayoría de las veces, sino tal como Ciguri nos las enseña. El Mal, el Mal Espíritu desde todos los tiempos, las toma, y sin Ciguri el hombre no puede volver a la Verdad. Al principio eran verdaderas, pero cuanto más envejecemos más falsas se vuelven, porque el Mal se introduce en ellas. Ahora el corazón no está en ellas, el alma tampoco porque Dios se ha retirado de ellas. Ver las cosas era ver el Infinito..."

"El Peyote conduce al yo hasta sus fuentes auténticas. Al salir de un estado de visión semejante, no se puede volver a vonfundir como antes, la mentira con la verdad. Has visto de dónde vienes y quién eres y desaparecen las dudas sobre lo que eres. No existe emoción ni influencia exterior que pueda desviarte de ello".

"El poco peyote que tomé abrió en mi conciencia: que es en el hígado humano donde se produce esa alquimia secreta y ese trabajo por el cual el yo de todo individuo escoge lo que le conviene, adopta o rechaza las sensaciones, las emociones, los deseos que el inconsciente le forma y que componen sus apetitos, sus concepciones, sus creencias auténticas y sus ideas. Ahi es donde el yo se vuelve consciente y despliega su poder de apreciación, de discriminación orgánica extrema.  Porque es en él donde Ciguri realiza su trabajo de separar lo que existe de lo que no existe".

"Por lo que yo vi, el peyote fija la conciencia e impide que se extravíe, que se entregue a las impresiones falsas. Los sacerdotes mexicanos me mostraron el punto exacto del hígado donde Ciguri, donde el Peyote produce  esa concreción sintética que mantiene duraderamente  en la conciencia el sentimiento  y el deseo de lo verdadero y le da fuerzas para entregarse a él rechanzando automáticamente el resto".


Guía de cuidados

Nombre cientifico: Lophophora
Familia: Cactaceae
Genero: Lophophora (J.M. Coult., 1894)
Habitat: Cacto americano,  desiertos rocosos de México y del Valle del Río Grande en Texas
En peligro de extinción por extracción indebida y destrucción del habitat. 

La raíz, excepto en la variedad caespitosa, es axonomorfa o llamada tambien en forma de nabo o napiforme.

Actualmente se encuentran dos especies de Lophophoras conocidas: el lophophora williamsii y el lophophora diffusa. Difieren principalmente por el color  y el habitat, la variedad diffusa suele ser oriunda de la zona sur de Queretaro. 
Como variedades podemos nombrar el williamsii fricii de multiples costillas. La forma de crecimiento denominada cristata que pueden presentar algunos ejemplares  no se sabe muy bien a que puede ser debido, algunos apuntan a una malformación, picadura de algun insecto, etc. 

Lophophora williamsii caespitosa. La forma de crecimiento cespitosa (múltiples botones) se suele dar debido a los cortes y al rebrote de los nuevos cactus a partir de una única raiz o también a una propia evolución de la especie en determinadas zonas. Este último dato no lo hemos podido contrastar. Los nativos que recolectaron de una forma prudente y los que todavía lo siguen haciendo, seccionan parte del botón o el botón entero siempre y cuando se trate de un ejemplar que haya alcanzado la madurez. Este tipo de corte -sin extraer la raiz-  hace posible la multiplicación de los peyotes. Tras miles de años de recolección no sería de extrañar que en determinadas zonas comenzaran a surgir por propia evolución ejemplares que crecieran de forma cespitosa. Una diferencia entre el williamsii y el williamsi caespitosa reside en el tipo de raiz, siendo napiforme (forma de nabo) en el williamsii de cabeza única y careciendo de esta particularidad en el caespitosa.

El peyote carece de espinas y es de lento crecimiento. Las lophophoras en estado silvestre pueden tardar en florecer hasta 30 años, pero cultivado debido a los cuidados alcanza la floración mucho más temprano de 5 a 8 años. El peyote silvestre suele hundirse en el suelo debido a la extrema sequedad, no así sucede con los cultivados. 

Notas antes de comenzar el apartado de cuidados y cultivo del peyote. 

Actualmente el peyote se encuentra en serio peligro de extición debido a las extracciones indebidas en su propio hábitat y también a la deforestación. En México y Estados Unidos está prohibido el cultivo y la posesión del lophophora. En otros paises también está prohibido. No está prohibido el cultivo y el coleccionismo en paises de Europa. Gracias a los coleccionistas que cuidan a los cactus que están en peligro muchas especies todavía se pueden contemplar en toda su belleza. Así está sucediendo con el peyote. El cultivo en maceta para el consumo practicamente es una perdida de tiempo, debido al lento crecimiento y al hecho de que una sola persona necesita varias cabezas de peyote. 

Como amantes de los cactus podemos decir que el peyote es de las especies más extrañas debido a que carece de espinas, debido también a su historia y como está ligada a los pueblos nativos de América. Es un cactus hermoso, que con los debidos cuidados florecerá cada año. No es de extrañar que sean de los ejemplares más mimados de los coleccionistas de cactus.
Por ello, jámás, bajo ningún concepto, se deben extraer de su habitat ningún ejemplar no solo de los lophophoras si no de ningún otro cactus. No solo se le hará daño a la tierra  si no a muchos pueblos ancestrales que son los encargados de su cuidado. 


Cuidados del Lophophora 

Se pueden cultivar por semillas, pero su crecimiento es lento y requiere de muchos cuidados. Nosotros a continuación vamos a escribir acerca de los cuidados de los ejemplares jóvenes de dos años en adelante, que son los que se pueden adquirir en tiendas dedicadas a las cactáceas.

Necesidades del lophophora: 

- Semisombra o luz indirecta. Ejemplares adultos pueden tomar el sol de la mañana pero no es aconsejable el sol fuerte del mediodía. El sol fuerte puede producir quemaduras. 
- Ubicación: con preferencia al sur.
- Riego. Se comienza a regar a partir de la llegada de la primavera -dependiendo la temperatura- cada 15 días y en verano cuando el termometro marque más de 22º se pueden ir reduciendo los días de riego en 7 y en los meses de más calor . Ningún aporte de agua en invierno.
- Enfermedades. Pudrición debido a un sustrato inadecuado y a un riego excesivo. 
- Sustrato. Mineral y básico, con gran capacidad drenante.
- Abono. Los cactus absorben nutrientes a partir de los minerales y no tanto de las sustancias orgánicas del sustrato. Abono mineral liquido específico para cactáceas reducido a la mitad de lo que aconseja el fabricante. Nosotros usamos abono para cactaceas líquido. Nosotros abonamos el peyote en cada riego.
- Le gusta un agua con un ph de 5-6. Nosotros regamos todos nuestros cactus con agua reposada que ha perdido el cloro. También es importante comprobar el ph del agua del lugar donde vivimos, quizás sea necesario acidificar el agua, es decir, bajar el ph, para ello se puede utilizar acido citrico monohidratado y controlar el ph con test especificos para acuarios.
-Trasplante. En primavera o verano (nunca en flor). No trasplantar con la tierra húmeda y esperar una semana para el primer riego sin abono. Cada 2-3 años dependiendo del ejemplar.

Macetas y  sustratos.

Se pueden cultivar en macetas de plástico o de terracota, nosotros recomendamos estas últimas pues airean el sustrato. En el lophophora williamsi y diffussa debido a su raiz napiforme se requieren macetas profundas pues la raiz es mucho más grande que la cabeza del peyote. En la variedad caespitosa no es necesario una maceta profunda pero si con suficiente espacio.

Lo más importante es la elección de un correcto sustrato. Uno de los grandes problemas del cultivo del peyote consiste en la pudridión por hongos debido al estancamiento del agua y a un riego excesivo. Uno de los errores más comunes consiste en tratar a los cactus como plantas de interior o jardín. Son muy diferentes. 

Sustratos recomendados: 

Desaconsejamos los sustratos específicos para cactaceas ya que en nuestra experiencia nos hemos encontrado de que algunas marcas utilizan mucha arena de río. Lo más adecuado para el cultivo del lophophora es hacer uno mismo el sustrato. Damos una serie de consejos basados en nuestra experiencia: buscamos un sustrato con una capacidad drenante alta.

El sustrato ha de ser en mayor parte mineral. Para ello podemos utilizar: pómice, perlita, gravas volcanicas (no filosas para no dañar la raíz), grava de cuarzo (la utilizada en acuarios) y arena de río (que no sea extraida de playas ni de la construcción)

Como elemento orgánico: se puede utilizar turba rubia o fibra de coco.

La cantidad puede ser de: 50% mineral y 50% orgánico. Nosotros preferimos un sustrato más mineral y por ello utilizamos estos porcentajes: 60% mineral y 40% orgánico.

La mezcla que utilizamos es la siguiente:  

50% de pómice lavada 4-6mm (siempre hay que lavarla). Se puede dejar unos minutos en el microondas.
10% de grava de cuarzo 2-6mm, lavada.
40% de fibra de coco como elemento orgánico

Esta mezcla practicamente la utilizamos para todas nuestros cactus y suculentas. La pómice o pumita es una grava volcanica porosa y altamente drenante. La grava de cuarzo le da más consistencia al sustrato. Preferimos la fibra de coco a la turba pues esta al secarse puede tardar en absorver el agua. En cambio la fibra de coco ademas de neutra mantiene sus capacidades higroscópicas, absorberá el abono con facilidad y mantendrá una humedad justa. 
Las sustancias minerales se las hemos de administrar nosotros con abono líquido para cactáceas a través del riego. 

Consejos: 

- Es conveniente utilizar un fungicida polivalente en el último riego del otoño y en el primero de la primavera. Nosotros utilizamos el de la marca Compo cuyo componente es oxicloruro de cobre. También se puede utilizar en primavera algun insecticida -sobre todo para la cochinilla- a modo de prevención, aunque los peyotes son cactus muy fuertes.

- El riego por inmersión es la forma de riego más recomendada para el peyote, sobre todo en la variedad caespitosa. El riego por inmersión consiste en introducir la maceta en un recipiente lleno de agua, pero es importante que el nivel no sobrepase la maceta, es decir, que no se inunde. El sustrato absorberá el agua lentamente, depende del sustrato deberemos dejar la maceta entre 5-10 minutos.
- Una de las maneras de comprobar que tanto drena nuestro sustrato consiste en observar que tan rápido drena el agua. 
- La pómice y las gravas porosas ayudan a airear el sustrato y esto es muy bueno para las raices. Pero mucho cuidado con gravas volcanicas filosas pues pueden dañar la raiz de nuestro lophophora. Es por ello que nosotros nos hemos decantado por la pómice granulada.
- Si el sustrato es bueno no hay que tener miedo a la hora de regar. Los cactus se han de regar bien, comprobando que todo el sustrato quede humedo. Si el sustrato drena no hay peligro.
- Nunca regar sobre mojado, es decir, el riego hay que efectuarlo cuando el sustrato esté completamente seco. Podemos comprobar introduciendo un pequeño palo o por el peso de la maceta. 
- Si no se esta seguro de que el sustrato esté seco mejor esperar unos días más para el riego. Tengamos en cuenta que los cactus son seres vivos acostumbrados a vivir en condiciones de sequedad muy hostiles.
- Colocar una capa de grava de cuarzo es muy buena idea para mantener secos la parte inferior del botón de peyote además de que hace mas bonita la maceta.
- Al peyote le gusta la compañía de otras cactaceas, necesita un ambiente tranquilo, aireado y libre de humos o stress.

Nuestra pequeña colección de cactus


jueves, 17 de mayo de 2018

Una obra para la Eternidad: el Réquiem de Mozart



"Emotivo lamento fúnebre e instante de gracia, la obra es producto  de un sorprendente equilibrio entre la fuerza declamatoria y rítmica del texto y su inserción melódica, entre el vuelo casi infinito de las líneas polifónicas y su anclaje a una fuerza armónica inexorable, entre los detalles de la articulación  y los contrastes de la dinámica. Se manifiesta sobre todo a través de esa percepción del movimiento que hace del tiempo el verdadero corazón de la música: soplo o pulsación, arrebato o plegaria, que nos permite acceder mediante la yuxtaposición en un mismo impulso de todas sus fuerzas a uno de los mayores mensajes del genio creador humano sobre el misterio de la muerte.



Así lo atestigua Mozart en una de sus cartas escritas en 1787, con 31 años de edad, a su padre enfermo:

"Dado que la muerte, analizada con detenimiento, es el verdadero objetivo de nuestra vida, me he familiarizado tanto desde hace algunos años con esa verdadera y perfecta amiga del hombre  que su imagen no sólo no tiene ya nada aterrador para mí, sino que me resulta tranquilizadora y consoladora. Y doy gracias a Dios por haberme concedido la dicha de procurarme la ocasión (...) de aprender a conocerla como la clave de nuestra auténtica felicidad. Nunca me acuesto sin pensar que quizá al día siguiente, por joven que sea, ya no estaré aquí" 

Mozart habría sentido un apego afectivo muy profundo por algunas obras (...). Todo esto explica  quizá la extraordinaria fuerza expresiva de esta obra maestra: una suerte de testamento espiritual admirablemente expuesto acerca de la profunda turbación del ser humano ante el misterio de la muerte.

Lamento fúnebre pero sobre todo plegaria extrema que implora la misericordia divina, deja abierta la esperanza de una vida nueva. Pocas veces una  obra musical habrá estado marcada de un modo tan intenso por el genio, la expresión, la fe y el sufrimiento de un ser humano".

Jordi Savall



Qué distinto al pensamiento imperante de hoy día, donde la muerte no es aceptada desde un punto de vista espiritual, sagrado, inherente a la Vida. Es ignorada, solapada, se vive como si realmente siempre se fuera a estar aquí. Los comportamientos así lo atestiguan: gente entrada ya en años comportándose como adolescentes, no parecen haber aprendido nada de la vida. Asi siguen el resto de sus vidas, sin experiencia vital y sobre todo, una experiencia propia. Los fuertes apegos a lo material, a las personas y lo más patente  la falta de ímpetu vital de un fuerte anhelo de querer dejar y dar de sí lo mejor de uno a cada momento. Hay mucha apatía, la rutina se ha implantado en la vida, la rutina es previsible y da seguridad. La muerte, no. Habría que empezar a mirarla desde otra forma, como el objetivo real de la vida, verla como la misma vida, no existe una sin la otra, esto es una verdad profunda que debe ser analizada, valorada y sentida en lo más profundo del alma de cada quien, día a día, en la apaciguadora soledad y momento de contemplación que todos necesitamos al encontrarnos con nosotros mismos.


Mozart, Réquiem en Re menor. Dirección Karl Böhm

La última obra maestra de Mozart, el Réquiem, del cual circularon muchas leyendas, lo cierto que a dia de hoy se sabe que fue el encargo al compositor de un conde que quiso permanecer en el anonimato..  Este hecho no quita la magia al asunto, ya que el momento del encargo con un Mozart  ya muy enfermo, consciente de su partida de este mundo, otorgó e impregnó a la obra de una profundidad  y una carga espiritual única. No hay oscuridad en el Réquiem de Mozart, se percibe humildad y respeto. Dos cualidades que la amiga muerte, como la llamaba Mozart, viene a recordarnos. Aporta luz y apacigua emociones tan encontradas, a la vez que es excelsa, pero sin caer en presunciones Escucharla con calma, nos devuelve la sobriedad necesaria para afrontar cualquier momento y percance de la vida. 

"Yo me imagino que nosotros, los hombres todos, los de mayores exigencias , nosotros los de los anhelos, los de la dimensión de más no podríamos vivir en absoluto si para respirar, además del aire de este mundo, no hubiese también otro aire, si además del tiempo no existiese también la eternidad, y ésta es el reino de lo puro. A él pertenecen la música de Mozart y las poesías de los grandes poetas..."



 El lobo estepario, Hermann Hesse.


Más información sobre esta obra: https://lineassobrearte.com/2015/06/28/requiem-en-re-menor-wolfgang-amadeus-mozart-1791/

domingo, 25 de marzo de 2018

Oración a un violín




Oración a un violín 

La tierra te arropó con su silencio y la tenue luz de infinitas lunas bañó tus ramas y tu corteza. 
Lo innombrable se ocultó bajo tus venas. Mientras, sobre tu magnífica copa,
 repleta de hojas con el color del sol, fueron el gran nido de la vida; cuna y sostén de las todas las criaturas que viste nacer. 
Arce, yo que soy humano... te llamo ¿Caminarás conmigo? 

Negro como la tierra oscura, como la piel de la raza más antigua, vena de la noche y su hondura. Yo alabo en ti tu dureza y tu dolor. 
Ebano... yo que soy tan sólo un humano ¿Caminarás conmigo? 

Como un trigal dorado, henchido de atardeceres y del viento hermanado. 
Mejores hombres que yo te alabaron antaño. Y con humildad, yo que también soy humano, alabo en ti tu serena esencia.
 Abeto... te llamo ¿Caminarás conmigo?

 Alabo las manos del artesano, que con su ser logró aunar los elementos para poder crear un instrumento, expresión de tantísimas emociones. Allá donde estés, hermano, yo también estaré. 
 Alabo las maderas que yacen entre mis manos, mixtura de las esencias reunidas por el anhelo más profundo del ser.
 ¡Derpierta pequeño violín, despierta y camina conmigo!

jueves, 25 de enero de 2018

Alabanza a las manos


Extraida de https://www.instagram.com/giles__newman/?hl=es

 Un antiguo cortometraje titulado Praise to the hand -Alabanza a las manos- donde se puede apreciar el trabajo de un luthier de violines, su trabajo solitario en su taller, en completo silencio... Concentrado en el trabajo con la madera, palpando con sus manos e impregnando de su buen hacer, de su meticulosidad este hermoso elemento tan noble, la madera.
Una alabanza al artesano antiguo, esforzado en su laboriosidad, dando lo mejor de sí, aunque muchos años tenga de experiencia que lo abalen, dejando un pedazo de su alma en cada obra.  Una oda al trabajo que honra a quien lo hace. Una labor esforzada, solitaria pero con la entrega de quien pone su alma en cada una de sus obras. 


Pequeño homenaje al vino

Pequeño homenaje al vino





Nubla mi mente tu ilustre presencia,
fuego sobrio que bautizó mi alma,
oro de los tiempos ya perdidos
retorna tu recuerdo en tu elegancia.

¿Cuantos dejaron de odiar a su enemigo
y ver en el a un simple mono perseguido?

No existen versos que describan tu misterio,
y mi mente dulcemente aniquilada retorna a su fría morada
y mi alma en furia desatada abraza al mundo y al hermano.

¡Vino! Esencia de imperios olvidados.
Tú nos igualas.

martes, 2 de enero de 2018

Papa rabiosa, un cuento zen



Para llegar hacia al monasterio hay que cruzar un río ya que el monasterio se encuentra alejado del pueblo. Por este río iban un viejo monje en compañía de un joven novicio en una pequeña barca de madera. A lo lejos divisan otra barca que se aproxima hacia ellos. El joven novicio le advierte al más viejo y éste le responde con un gesto de desdén.  Poco a poco las barcas se van acercando una hacia la otra, y el novicio exasperado comienza a gritar al otro barquero que se apartase, pues de lo contrario, las barcas podrían chocar. 

-¡Se están burlando de nosotros! Exclama el joven monje.

Cuando justo las embarcaciones iban a chocar, el joven novicio rojo de furia golpeó con el remo al otro barquero. Lo apaleó con ira, insultándole. 

Pero resulta que no había barquero, sino un gran saco de papas, que parecía ser que un campesino olvidó quedando la barca a la deriva, a merced del viento.

El viejo monje, reía a carcajadas. Y tratando de apaciguar al joven, le ayudó a cargar en su barca el gran saco de patatas.

Una vez ya dentro del monasterio, todos los monjes pudieron disfrutar de muchos días de copiosas comidas elaboradas con papas. Pero cada vez que llegaba la hora de comer no podían evitar reirse del suceso de la barca y le pedían al monje más viejo que narrara lo sucedido imitando al joven novicio. El viejo con gran dosis de actuación y humor imitaba todos los aspavientos e improperios del joven, causando gran deleite entre los monjes. El furor y la rabia del joven novicio crecían a medida que sus compañeros se burlaban y reían del suceso. Tal fue así que lo apodaron "papa rabiosa", hecho este que enfureció aun más el agriado talante del joven. 

Y el lector se preguntará por qué papa rabiosa actuaba de esa forma insensata y pueril. Para ello debemos remontarnos a la anterior vida del joven, antes de su entrada al monasterio.

Papa rabiosa era un joven inquieto movido por su curiosidad y sus ansias de cultura. Desdeñando el trato con el vulgo, sus aspiraciones siempre fueron llegar a ser sabio y ser considerado como tal: un hombre de gran raciocinio, portador de una lógica imbatible. Lo irónico es que en su fuero más profundo papa rabiosa, sentía la más viva necesidad de crear una familia, posicionarse en la sociedad y ser valorado y aceptado por sus semejantes. Un buen empleo, una buena carreta, un buen caballo y un lecho cálido y acompañado de una bella mujer que en un futuro le diera descendencia. Pero qué diferente era la realidad en la soledad del monasterio, cuyo frío y duro lecho de granito no aplacaba los ánimos del joven. Pero la sabiduría había que tomarla de algún lado-pensaba- y esta llegaba apartándose de lo mundano del pueblo, ahí vivían seres a su vista, embrutecidos, vulgares, soeces, previsibles, consumistas y llenos de traumas. El se consideraba superior y con ese propósito decidió emprender el camino de la sabiduría: la iniciación.

Un buen día en el Monasterio, harto ya de las burlas de sus compañeros y su viejo maestro, enfurecido y frustrado considerando a los monjes más soeces aun que el vulgo que dejó atrás en su pueblo, decidió marcharse de allí. Con llantos de rabia, desató el nudo de una barca para cruzar el río que lo devolvería al pueblo, a la sociedad. Se subió de un salto. El viejo monje, lo miraba escondido desde una gran rosaleda del jardín del Monasterio.  El joven empezó a remar con gran esfuerzo, resoplando movía los remos. No se había percatado que todo el suelo de la barca estaba repleto de papas. El peso fue excesivo para tan pequeña embarcación, que a mitad de ambas orillas, acabó por quebrarse y hundirse, llevándose consigo al protagonista de nuestra historia. 

El viejo monje contempló callado toda la escena, cabizbajo aspiró el aroma de una rosa y se marchó.


Una vez que se ha decidido cruzar el río, no hay vuelta atrás.

"FUCK SNOBS!!"

domingo, 27 de agosto de 2017

Los maestros, los guías

Pelegrina, Guadalajara.



"Amo la naturaleza, amo la música de Bach
Amo al árbol, al viento  y al caballo
Y guardo para mí un anhelo profundo:
El de sumarme un día a la legión de los anónimos,
sin nombre, sin imagen, sin historia personal,
sólo un canto de amor y paz
que el viento lleva hacia un mundo de hermanos"

Atahualpa Yupanqui


La Pedriza, Madrid


¿Qué es el hombre sin la naturaleza? Un ser que deambula dormido en la oscuridad  de la rutina y el materialismo, de la egolatría y egocentrismo. En definitiva, un ser destructivo con el medio qu e le soporta, con sus semejantes y sobre todo consigo mismo. Sin comprender, respetar y admirar la maravilla de lo vivo el humano poco a poco, se marchita en vida.

La Música, sigue e imita la armonía de la Naturaleza, de esto sabían bien Don Atahualpa y Johann S. Bach. Dos maestros que nos dejaron su legado para no perdernos en el caos y en la oscuridad.

Su música sigue siendo una antorcha...